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Viajes

Cuidar la salud en las escalas

10 min de lecturaPara pilotos y pasajeros

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En este artículo
  1. Aire seco, y cuánto te reseca de verdad
  2. Trombos en vuelos largos
  3. Comida y agua en el extranjero
  4. Sol, en altura y en la playa
  5. Mosquitos y otras picaduras
  6. Vacunas para viajar
  7. Moverse, comer y dormir
  8. Pedir ayuda fuera de casa
  9. Cómo te ayuda LogAloft

Volar como oficio pone el cuerpo en un sitio raro: aire seco a la altura equivalente de un pueblo de montaña durante horas, largos ratos sentado, comidas a horas extrañas en ciudades con otros microbios y más sol, en altura y en las tardes de escala, del que recibe en un año la mayoría de la gente que trabaja en una oficina. Nada de eso es peligroso por sí solo, y casi todo es fácil de llevar cuando sabes qué dicen los datos. A continuación, lo que dicen los CDC estadounidenses, la OMS y la FAA sobre cada cosa, y los hábitos que se desprenden.

Esto es información general, no consejo médico. Para tu salud, consulta a tu médico y, si eres piloto, comprueba cualquier medicamento con tu médico examinador aéreo (AME).

Aire seco, y cuánto te reseca de verdad

Las cabinas de los aviones de línea se presurizan al equivalente de 1.830 a 2.440 m, unos 6.000 a 8.000 ft, según el CDC Yellow Book, y el aire es «normalmente seco, por lo general con un 10–20 % de humedad», lo que puede resecar las vías respiratorias y los ojos. El aire en sí es más limpio de lo que dice su fama: se renueva de 20 a 30 veces por hora, y la parte recirculada pasa por filtros HEPA que retienen el 99,97 % de las partículas.

¿Te deshidrata el aire seco? Menos de lo que se cree. La revisión del Consejo Nacional de Investigación de EE. UU. sobre el ambiente de cabina concluyó que la baja humedad «puede resecar la piel, las mucosas y la conjuntiva», pero citó un estudio en el que la pérdida de agua en 7 horas fue insignificante, y concluyó que los efectos son probablemente pasajeros. La sequedad es sobre todo una cuestión de comodidad: ojos irritados, nariz seca, labios agrietados.

Lo que ayuda:

  • Bebe agua durante todo el vuelo, no solo al final. Una botella en tu asiento o en la cabina de mando es más fácil de mantener que esperar al carro.
  • Ojos y nariz. Lágrimas artificiales y un espray nasal salino ayudan en los tramos largos.
  • Piel. Una crema hidratante sencilla y bálsamo labial.
  • Alcohol. Para pilotos, la norma de la FAA es la 14 CFR 91.17: no volar en las 8 horas siguientes a beber alcohol, bajo sus efectos ni con una concentración de alcohol en sangre del 0,04 % o más, y muchas aerolíneas fijan límites más estrictos.

Trombos en vuelos largos

Pasar mucho rato sentado hace que la sangre circule más despacio por las piernas, y en algunas personas se forma un coágulo en una vena profunda (trombosis venosa profunda, TVP). Si una parte se suelta y llega a los pulmones, es una embolia pulmonar. Juntas se llaman enfermedad tromboembólica venosa (ETV).

El capítulo del CDC Yellow Book sobre la TVP pone las cifras en su sitio:

  • En vuelos de más de 4 horas, un estudio halló un riesgo absoluto de 1 por cada 4.656 vuelos-persona; otro, de 1 por cada 6.000 aproximadamente.
  • Los viajes largos podrían multiplicar por 2 a 4 el riesgo total de una persona, «pero los datos no son concluyentes».
  • En vuelos de menos de 4 horas, el riesgo de un trombo con síntomas es insignificante.
  • La mayoría de los trombos ligados a un viaje aparecen en la primera o segunda semana tras el vuelo, y el riesgo vuelve a su nivel normal a las 8 semanas.

Casi todas las personas que sufren uno tienen al menos otro factor de riesgo: cáncer activo, uso de estrógenos (incluidos la píldora y la terapia hormonal), una cirugía, un ingreso o una lesión recientes, movilidad reducida, un IMC de 30 o más, más de 40 años, embarazo o las semanas posteriores al parto, un trombo previo, una tendencia hereditaria a la coagulación o antecedentes familiares. La estatura cuenta en los dos extremos: por debajo de 1,6 m o por encima de 1,9 m.

Prevención, según los CDC:

  • Camina y mueve las pantorrillas durante el vuelo. La tripulación que se mueve por la cabina ya hace parte de esto; los pilotos en tramos largos y la tripulación en descanso o en situación (deadhead) deberían levantarse con regularidad.
  • Elige pasillo cuando vayas en situación o de pasajero. Quienes iban en ventanilla tenían aproximadamente el doble de riesgo, y unas seis veces más con un IMC de 30 o más.
  • Medias de compresión si tu riesgo es mayor: para vuelos de más de 6 horas, el American College of Chest Physicians sugiere medias bien ajustadas por debajo de la rodilla que den de 15 a 30 mmHg en el tobillo.
  • Aspirina, no por defecto. La misma guía desaconseja tomar aspirina o anticoagulantes solo por el viaje, salvo que tu médico te los recomiende porque tu riesgo es claramente mayor.

Conoce las señales. De una TVP: dolor o sensibilidad, hinchazón, calor y enrojecimiento o cambio de color de la zona, normalmente en una pierna. De una embolia pulmonar: falta de aire sin explicación, dolor en el pecho que empeora al respirar, tos (a veces con sangre) y desmayo. Una embolia pulmonar es una urgencia. Pide ayuda de inmediato.

Comida y agua en el extranjero

La diarrea del viajero es frecuente: según el destino y la época del año, los CDC sitúan la tasa de ataque entre el 30 % y el 70 % de los viajeros en un viaje de dos semanas. Las bacterias son la causa más frecuente.

Los consejos de los CDC sobre comida y agua, donde el saneamiento preocupa, se resumen en una lista corta:

Suele ser seguro Evitar
Comida bien cocinada y servida caliente Ensaladas, verduras crudas y fruta sin pelar
Fruta que lavas con agua segura y pelas tú Carne, pescado, marisco y huevos crudos o poco hechos
Leche y lácteos pasteurizados Leche, lácteos y zumos sin pasteurizar
Agua embotellada comercial con el precinto de fábrica intacto Agua del grifo y hielo, salvo que estés razonablemente seguro de que el agua era segura
Té y café hechos con agua recién hervida Comida y bebida de puestos callejeros, que aumentan el riesgo

Lávate las manos antes de comer, o usa un gel desinfectante con al menos un 60 % de alcohol. El gel no es tan eficaz como el agua y el jabón contra algunos microbios, como el norovirus.

Si enfermas y eres piloto, la medicación es un problema. El remedio habitual, la loperamida (Fortasec, Imodium), está en la lista de «no volar» de la FAA para medicamentos sin receta, porque puede dar somnolencia y mareo y enmascarar la enfermedad de fondo. El subsalicilato de bismuto (Pepto-Bismol) está en la lista de «se puede volar». Tras un medicamento de «no volar», la guía de la FAA es esperar al menos cinco intervalos de dosis desde la última toma antes de volar: 30 horas para un medicamento que se toma cada 4 a 6 horas, 60 horas para uno que se toma cada 12. La solución de rehidratación oral es la opción de los CDC cuando hay una pérdida de líquidos importante. Si es grave, con fiebre o sangre, ve al médico; los antibióticos son una decisión de prescripción, y los pilotos deben consultarlos con su AME. Y si estás enfermo, no estás en condiciones de volar. Llama y date de baja.

Sol, en altura y en la playa

La radiación UV aumenta con la altitud: el Observatorio de Hong Kong calcula un aumento de alrededor del 12 % por cada 1.000 m. En crucero, la cuestión es cuánta atraviesa las ventanillas.

En un pequeño estudio publicado en JAMA Dermatology en 2015, unos investigadores midieron la radiación UV en la cabina de mando de un turbohélice a 30.000 ft. El parabrisas bloqueaba por completo los UVB, pero los UVA pasaban, y 56,6 minutos a esa altitud daban aproximadamente la misma dosis carcinógena de UVA que una sesión de 20 minutos en una cabina de bronceado. Fue un solo avión, medido hacia mediodía en abril, y los autores señalan que los niveles podrían ser mayores sobre nubes espesas y campos de nieve, que reflejan hasta el 85 % de la radiación UV. El NIOSH de los CDC resume el panorama general: los parabrisas de vidrio bloquean la mayor parte de los UVB pero algo menos de la mitad de los UVA, los de plástico bloquean la mayor parte de ambos, y no se sabe cuánto bloquean las ventanillas de cabina en todos los aviones de línea.

Un metaanálisis de 2015 de 19 estudios con más de 266.000 participantes halló aproximadamente el doble de la tasa esperada de melanoma en pilotos y TCP. El NIOSH dice claramente que nadie sabe con seguridad por qué: más sol en vuelo es una posibilidad, más sol fuera del trabajo es otra. Merece la pena protegerse de ambos:

  • En la cabina de mando: protector solar en cara, cuello y manos en los tramos de día, los parasoles bajados y gafas de sol (que además protegen los ojos).
  • En la escala: la OMS recomienda protegerse siempre que el índice UV sea 3 o más: sombra hacia mediodía, camiseta, gorra o sombrero, gafas de sol y protector, y quedarse dentro en las horas centrales con un índice de 8 o más. Muchas apps del tiempo muestran el índice UV.
  • Con repelente de insectos: primero el protector solar y después el repelente, en productos separados.
  • Revisa tu piel, y consulta a un dermatólogo por cualquier lunar que cambie.

Mosquitos y otras picaduras

Donde los mosquitos transmiten dengue, malaria u otras enfermedades, el repelente es la primera línea de defensa. Los CDC enumeran los principios activos que dan una protección razonablemente duradera: DEET, icaridina (picaridina), aceite de eucalipto de limón (o PMD), IR3535 y 2-undecanona. La permetrina va en la ropa y el equipo, nunca en la piel, y hay que aplicarla de 24 a 48 horas antes de hacer la maleta para que se seque. Manga larga al amanecer y al atardecer, y una habitación con mosquiteras o aire acondicionado, hacen el resto.

Vacunas para viajar

La base es tener al día las vacunas habituales. Los CDC aconsejan ver a un profesional sanitario al menos 4 a 6 semanas antes del viaje, porque algunas vacunas necesitan más de una dosis, y sus páginas por destino indican qué se recomienda en cada país. Las tripulaciones que piden destinos nuevos, o que los reciben de imaginaria, no siempre pueden planificar con tanto margen, así que compensa repasar una vez con un centro de vacunación internacional la red de rutas de tu aerolínea, en lugar de ir viaje por viaje.

La fiebre amarilla es la que además exige papeles. Algunos países piden prueba de vacunación para entrar, anotada en el Certificado Internacional de Vacunación o Profilaxis (la «cartilla amarilla»), y la vacuna se tiene que poner en un centro autorizado. Desde el 11 de julio de 2016, según el Reglamento Sanitario Internacional, ese certificado es válido de por vida, y un país no puede rechazarlo porque hayan pasado más de 10 años. Guárdalo con el pasaporte.

Moverse, comer y dormir

La OMS recomienda que los adultos hagan al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana (o 75 de actividad intensa), más ejercicios de fuerza al menos 2 días. Una escala te da el tiempo, pero no siempre la rutina. Un paseo de 30 minutos con luz de día después de aterrizar, una sesión en el gimnasio del hotel o una rutina con el propio peso en la habitación suman a lo largo de un viaje, y la luz del día en el momento adecuado ayuda además a que tu reloj biológico se asiente. Cuándo buscar la luz y cuándo evitarla depende de hacia dónde volaste; Jet lag hacia el este y hacia el oeste lo explica.

Las comidas funcionan mejor ajustadas a las horas en que de verdad vas a estar despierto, no a tres comidas por el reloj local. Y el sueño es la base de todo lo demás: Descansar no es dormir explica por qué un descanso de 10 horas puede quedarse en 6 horas de sueño y cómo planificarlo.

Pedir ayuda fuera de casa

Si necesitas un médico en el extranjero, el hotel suele poder llamar a uno, la línea médica o de apoyo a tripulaciones de tu compañía puede orientarte, y los ciudadanos estadounidenses pueden acudir a la embajada o el consulado de EE. UU. para que les ayuden a encontrar atención médica. Lleva una lista corta de tus medicamentos y alergias, y comprueba que tu seguro médico te cubre fuera.

Cómo te ayuda LogAloft

Cada escala en Próximos vuelos tiene un plan de descanso: cuándo estar en la cama, cuánto debe durar la siesta al llegar, comidas ajustadas a las horas en que estás despierto, ejercicio opcional, luz que buscar y luz que evitar en los viajes más largos, y cuándo empezar a prepararte. La guía de planes de descanso y jet lag explica cómo se construye. Es un plan, no consejo médico, y no sustituye a tu médico, a tu AME ni a la política de fatiga de tu compañía.

Fuentes

  1. Air Travel (Mase, Gearhart, Nardell y Brown), CDC Yellow Book 2026, 23 de abril de 2025
  2. The Airliner Cabin Environment and the Health of Passengers and Crew, capítulo 5, National Research Council, 2002
  3. 14 CFR 91.17, Alcohol or drugs, Electronic Code of Federal Regulations
  4. Deep Vein Thrombosis and Pulmonary Embolism (Reyes y Abe), CDC Yellow Book 2026, 23 de abril de 2025
  5. Travelers' Diarrhea (Connor y Leung), CDC Yellow Book 2026, actualizado el 24 de marzo de 2026
  6. Food and Water Precautions for Travelers (Chard y Hill), CDC Yellow Book 2026, 23 de abril de 2025
  7. What Over-the-Counter (OTC) medications can I take and still be safe to fly?, Federal Aviation Administration
  8. Ultraviolet radiation at high altitude, Observatorio de Hong Kong
  9. The risk of melanoma in pilots and cabin crew: UV measurements in flying airplanes (Sanlorenzo et al.), JAMA Dermatology, 2015
  10. The risk of melanoma in airline pilots and cabin crew: a meta-analysis (Sanlorenzo et al.), JAMA Dermatology, 2015
  11. Cancer in Aircrew, CDC/NIOSH
  12. Radiation: The ultraviolet (UV) index, Organización Mundial de la Salud
  13. Mosquitoes, Ticks, and Other Arthropods (Connelly y Gimnig), CDC Yellow Book 2026, 23 de abril de 2025
  14. Travel vaccines, CDC Travelers' Health
  15. Yellow fever certificates valid for life, fitfortravel (NHS Escocia)
  16. Physical activity, Organización Mundial de la Salud
  17. Women travelers: getting help and medical care abroad, Departamento de Estado de EE. UU.

Esto es información, no consejo médico. Si tienes dudas sobre tu propia salud o sobre un embarazo, consulta a tu médico o a tu médico examinador aéreo.

Un plan de sueño para tu próximo viaje. Añade tus vuelos a LogAloft y abre Próximos vuelos: cada escala antes de tu siguiente servicio tiene un plan de descanso desde el aterrizaje hasta la presentación, y los viajes que cruzan tres o más husos horarios tienen un plan día a día.

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