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Radiación

Las tormentas solares y tu vuelo: qué cambia de verdad a 35.000 pies

Actualizado el 12 min de lecturaPara pilotos y pasajeros

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En este artículo
  1. Dos tipos de radiación en crucero
  2. Tres escalas de la NOAA, tres problemas distintos
  3. Un nivel S no es una tasa de dosis
  4. Los GLE son los grandes, y son raros
  5. Enero de 2026: la tormenta de radiación más fuerte en más de 20 años
  6. Los avisos de meteorología espacial de la OACI
  7. Qué hacen las aerolíneas en la práctica
  8. Qué hace LogAloft con todo esto

Casi toda la dosis de radiación de un vuelo en crucero viene de los rayos cósmicos galácticos, y esa parte es mínima cerca del máximo solar, no máxima. Las tormentas solares solo añaden dosis de vez en cuando, sobre todo en latitudes y altitudes altas, y solo los raros eventos muy energéticos disparan las tasas de dosis muy por encima del fondo normal.

Dos tipos de radiación en crucero

Los rayos cósmicos galácticos (GCR, por sus siglas en inglés) vienen de fuera del sistema solar. El Space Weather Prediction Center (SWPC) de la NOAA describe su espectro como algo que varía solo lentamente con el tiempo, un fondo que llega a la atmósfera de forma continua. El campo magnético de la Tierra desvía muchos de ellos lejos del ecuador, pero protege poco por encima de unos 55 grados de latitud magnética. La FAA sitúa la tasa de dosis efectiva de fondo a FL370 en latitudes muy altas en unos 8 µSv/h, que bajan a más o menos la cuarta parte cerca del ecuador (FAA InFO 20007).

El Sol modula los GCR con un ritmo de 11 años. Cerca del máximo solar, el viento solar y su campo magnético impiden que llegue a la Tierra una parte mayor de los rayos cósmicos de menor energía. Cerca del mínimo solar entran con más facilidad, así que los GCR alcanzan su pico cerca del mínimo solar (NOAA SWPC). Este ciclo lento afecta a todos los vuelos, todos los meses. La tabla muestra su tamaño en los cálculos de LogAloft para un vuelo ortodrómico a FL350 con ascensos escalonados y el mismo tiempo de vuelo, cambiando solo las condiciones solares:

Ruta (cálculo de LogAloft) Octubre de 2009 (mínimo solar) Enero de 2026 (cerca del máximo solar) Cambio
JFK–LHR unos 41 µSv unos 24 µSv alrededor de un 40 % menos
JFK–NRT unos 89 µSv unos 52 µSv alrededor de un 40 % menos

Enero de 2026 fue un mes de actividad solar alta. La actividad también cambia de un mes a otro, y en julio de 2026 el mismo vuelo JFK–LHR había vuelto a unos 30 µSv, la cifra de nuestra tabla de rutas.

La radiación cósmica solar es la segunda fuente. La FAA describe un evento de partículas solares como un aumento temporal que suele ser muy pequeño frente al fondo de GCR, pero que en raras ocasiones puede ser mucho mayor. Puede durar desde unos minutos hasta más de un día, y es más intenso cerca de los polos magnéticos, con una caída rápida hacia el ecuador geomagnético (FAA AC 120-61B).

Tres escalas de la NOAA, tres problemas distintos

La NOAA clasifica la meteorología espacial en tres escalas.

La escala S, de tormentas de radiación solar, se basa en los protones de 10 MeV o más que miden los satélites GOES en órbita geoestacionaria. S1 empieza en 10 unidades de flujo de partículas y cada escalón es diez veces mayor, hasta S5 en 100.000. La NOAA espera unas 50 tormentas S1 en un ciclo de 11 años, 3 de nivel S4 y menos de una de nivel S5. A partir de S2, el texto de impactos de la NOAA dice que los pasajeros y las tripulaciones de aviones que vuelan alto en latitudes altas pueden quedar expuestos a riesgo por radiación. La radio HF en las regiones polares se resiente en todos los niveles, desde efectos menores en S1 hasta posibles apagones en S4 y S5.

La escala G, de tormentas geomagnéticas, se basa en el índice Kp. Estas tormentas las causan sobre todo las eyecciones de masa coronal (CME) que golpean el campo magnético de la Tierra, y sus efectos sobre la aviación recaen sobre todo en las comunicaciones y la navegación. En G4, la NOAA habla de propagación HF esporádica y de navegación por satélite degradada durante horas. En G5, la HF puede ser imposible en muchas zonas durante uno o dos días, y la navegación por satélite puede quedar degradada durante días. La NOAA espera unas 100 tormentas G4 y 4 tormentas G5 por ciclo.

La escala R, de apagones de radio, la mueven los rayos X de las fulguraciones. La NOAA enumera efectos sobre la radio HF y las señales de navegación de baja frecuencia en la cara iluminada de la Tierra, que duran de minutos a horas. Los apagones de radio no añaden radiación a los aviones.

Una tormenta geomagnética sí puede importar para la radiación. En un artículo de 2023, investigadores de la NOAA y de la FAA señalan que, cuando el campo está perturbado, la frontera entre las líneas de campo magnético abiertas y cerradas puede desplazarse varios grados hacia el ecuador y exponer a latitudes más bajas a tasas de dosis más altas. Destacan las rutas entre Estados Unidos continental y Europa, que pasan cerca de esa frontera, y dicen que allí la incertidumbre de la tasa de dosis puede ir de un factor dos a un orden de magnitud o más, según lo perturbado que esté el campo (Bain et al., Space Weather, 2023).

Un nivel S no es una tasa de dosis

La escala S cuenta los protones de 10 MeV o más en el espacio. Lo que sube la dosis en crucero es el extremo mucho más energético del espectro, protones de unos 500 MeV a varios GeV. El mismo artículo de la NOAA analiza unos eventos S1 y S2 de enero de 2005: llevaban pocos protones por encima de 100 MeV, no produjeron ningún aumento en los monitores de neutrones de tierra y no habrían requerido un aviso de radiación de la OACI. Como dicen los autores, no todos los eventos de protones son lo bastante energéticos para alterar el entorno de radiación a niveles de vuelo.

Los GLE son los grandes, y son raros

Un GLE (ground level enhancement, aumento a nivel del suelo) es un evento de partículas solares lo bastante energético para subir las tasas de recuento de los monitores de neutrones en tierra. La base de datos de GLE de la Universidad de Oulu registra uno cuando al menos dos monitores en lugares distintos, uno de ellos cerca del nivel del mar, registran aumentos casi simultáneos y estadísticamente significativos, acompañados de una subida del flujo de protones medido en el espacio. Entre 1942 y 2023 solo se registraron 73 GLE (Poluianov et al., Solar Physics, 2025).

El ciclo solar 25 ha producido cinco hasta ahora, todos en la base de datos de Oulu:

GLE Fecha Notas
73 28 de octubre de 2021 Primer GLE del ciclo 25 (Papaioannou et al., 2022)
74 11 de mayo de 2024 Aumento máximo de alrededor del 10 % en el monitor de Dome C, en la Antártida, durante una tormenta G5 (Papaioannou et al., 2025)
75 8 de junio de 2024 Pasó inadvertido en tiempo real y se identificó después en los datos de los monitores de neutrones (Poluianov et al., 2025)
76 21 de noviembre de 2024 Incluido en la base de datos de Oulu
77 11 de noviembre de 2025 El GLE más intenso desde 1989 por intensidad integral, el cuarto más intenso de la era de los monitores de neutrones (Mishev et al., 2026)

El GLE 77 es el evento que más importa para la aviación en este ciclo. Los GLE 73 a 76 fueron débiles, y el 74 fue el más fuerte de ellos. Para el GLE 77, un resumen de datos dirigido desde Oulu estimó una tasa de dosis efectiva de unos 75 µSv/h a 35.000 pies en la región polar, por encima del umbral moderado de la OACI y cerca del severo (Mishev et al., 2026). Otro estudio, de agosto de 2026, indica que subió las tasas de dosis en aviación por encima de 30 µSv/h, unas cuatro veces la tasa típica de GCR (Lei, Dyer y Ryden, JSWSC, 2026).

Para hacerse una idea, ese mismo estudio dice que el GLE de febrero de 1956, el más intenso registrado, multiplicó las tasas de dosis por mil, y estima la dosis del evento en un vuelo polar a 40.000 pies en unos 4,7 mSv. La modelización del GLE 69, en enero de 2005, encontró que se superó el umbral severo de la OACI hasta FL320 en las bandas polar y de latitudes medias al inicio del evento, con avisos activos durante unas 6,5 horas (Bain et al., 2023).

Enero de 2026: la tormenta de radiación más fuerte en más de 20 años

El 19 de enero de 2026, el SWPC informó de que las mediciones del GOES-19 mostraban una tormenta de radiación solar S4 (severa), un nivel que no se observaba desde octubre de 2003. El SWPC dijo que los efectos se limitaban sobre todo a las rutas aéreas polares y a las comunicaciones HF polares, y que había avisado, entre otros, a las aerolíneas y a la FAA. El titular de la CNN citaba a los predictores, que la llamaban la mayor tormenta de radiación solar «en más de 20 años» (CNN).

La CME que la provocó salió del Sol el 18 de enero con una fulguración R3 (SWPC), y se alcanzaron niveles de tormenta geomagnética G4 (severa) a las 1938 UTC del 19 de enero, tras la llegada de la CME (SWPC).

Lo que no muestran los registros: a principios de octubre de 2026, la base de datos de Oulu no incluye ningún GLE en enero de 2026, y el GLE 77 sigue siendo el más reciente. Un nivel S severo en el espacio no es lo mismo que una dosis de nivel GLE en crucero. No hemos encontrado ninguna medición publicada de las tasas de dosis a bordo durante esta tormenta, así que no damos ninguna cifra.

Los avisos de meteorología espacial de la OACI

Desde el 7 de noviembre de 2019, varios centros mundiales de meteorología espacial emiten avisos para la aviación según el anexo 3 de la OACI y las orientaciones del Doc 10100 de la OACI (FAA InFO 20007). Hoy hay cuatro centros mundiales, que se turnan cada dos semanas: el SWPC (EE. UU.), ACFJ (Australia, Canadá, Francia y Japón), PECASUS (un consorcio europeo liderado por Finlandia) y el CRC (China y Rusia, en servicio desde diciembre de 2020). SANSA, de Sudáfrica, es un centro regional (OACI APAC, 2025; PECASUS).

Los avisos cubren HF COM, GNSS y RADIATION, cada uno en nivel MOD (moderado) o SEV (severo). Los umbrales principales:

Aviso MOD SEV
RADIATION (tasa de dosis efectiva) 30 µSv/h, emitido de FL250 a FL460 80 µSv/h, emitido a cualquier nivel por encima de FL250
HF COM, absorción auroral Kp 8 Kp 9
HF COM, desvanecimiento de onda corta Fulguración X1 Fulguración X10
GNSS, centelleo de amplitud (índice S4) 0,5 0,8

El InFO de la FAA también recoge umbrales para la absorción en el casquete polar y otros efectos sobre el GNSS. Señala que un aviso no es un SIGMET y que sus bandas de latitud de 30 grados, bastante gruesas, pueden exagerar el espacio aéreo afectado.

Los avisos de radiación han sido raros. El informe de gestión de la OACI sobre el funcionamiento del servicio en 2024, fechado en junio de 2025, dice que el 24 de marzo de 2024 se emitieron por error seis avisos RAD y que, aparte de las pruebas, no se había emitido ningún aviso RAD válido desde que empezó el servicio en 2019. No hemos encontrado un recuento oficial de avisos para el GLE 77 ni para enero de 2026.

Qué hacen las aerolíneas en la práctica

Para las aerolíneas estadounidenses, las operaciones polares necesitan autorización de la FAA, y las especificaciones de operación del operador deben incluir un plan para reducir la exposición de la tripulación a la radiación durante la actividad de fulguraciones solares (14 CFR Part 121, Appendix P). La circular de asesoramiento de la FAA dice que volar más bajo puede reducir bastante la exposición en zonas de latitud alta, sobre todo si se reacciona rápido (AC 120-61B).

Desviar tiene costes reales. Un comentario de 2025 en npj Space Exploration cuenta que durante las tormentas de octubre de 2003 se desviaron varios vuelos Nueva York–Hong Kong, que quemaron 26.600 libras de combustible de más y tuvieron que renunciar a más de 16.500 libras de carga de pago. Enumera como opciones habituales bajar de nivel, cambiar de ruta y retrasar la salida (Xue, 2025). Cuál de ellas se aplica un día concreto lo marcan los procedimientos de cada aerolínea y las orientaciones publicadas, y eso es lo que tienen que seguir los pilotos.

Qué hace LogAloft con todo esto

La página de inicio de LogAloft muestra la meteorología espacial del momento. La dosis de cada vuelo usa las condiciones solares de ese mes, tomadas de los datos mensuales de la FAA o, para los meses recientes, de una estimación con monitores de neutrones, así que el efecto del ciclo solar que hemos descrito ya está dentro de tus cifras. Con Pro, la dosis sale de la trayectoria que voló de verdad el avión; las cuentas gratuitas la tienen en los vuelos entre aeropuertos de EE. UU., con los datos de la FAA y dentro de los límites del plan. Si no, la dosis es una estimación sobre la ruta que planificaría una aerolínea con los vientos de ese día. Para ver las dosis de 14 rutas habituales, mira ¿Cuánta radiación recibes en un vuelo?.

Las tormentas quedan fuera de la dosis habitual. Si activas Contar las tormentas solares y geomagnéticas en Ajustes, un vuelo que se encontró con una tormenta de radiación solar (según el modelo NAIRAS de la NASA) o con una tormenta geomagnética (Kp 5 o más) muestra la dosis extra en una línea aparte, separada de la estimación habitual de GCR. Para una tormenta geomagnética, LogAloft sigue el método de CARI-7A y rebaja el corte magnético en el mismo factor fijo siempre que el Kp es 5 o más. En los cálculos de LogAloft a FL350, eso sube la tasa de dosis entre un 46 % y un 69 % cerca del ecuador, según la actividad solar (un 59 % de media con las condiciones de julio de 2026), aunque allí la tasa parte de un valor bajo y el extra ronda 1 µSv por hora. A 45° N va desde un 1 % sobre Norteamérica hasta un 30 % sobre Asia oriental (un 22 % sobre Europa). Desde 55° N es menos de un 10 %, y sobre Norteamérica, casi nada.

Fuentes

  1. Galactic Cosmic Rays, NOAA Space Weather Prediction Center
  2. NOAA Space Weather Scales, NOAA Space Weather Prediction Center
  3. S4 (Severe) Solar Radiation Storm in Progress, NOAA Space Weather Prediction Center, 19 de enero de 2026
  4. G4 (Severe) Geomagnetic Storm Watch for 20 January UTC-day, NOAA Space Weather Prediction Center, 19 de enero de 2026
  5. G4 (Severe) Geomagnetic Storm Levels Reached, NOAA Space Weather Prediction Center, 19 de enero de 2026
  6. InFO 20007: ICAO Space Weather Centers and ICAO Space Weather Advisories, FAA, 23 de octubre de 2020
  7. AC 120-61B, In-Flight Radiation Exposure, FAA, 21 de noviembre de 2014
  8. 14 CFR Part 121, Appendix P, eCFR
  9. Consolidated Space Weather Information Service Management Report for 2024, ICAO Asia/Pacific MET SG/29, 2025
  10. International GLE Database, University of Oulu
  11. NOAA Space Weather Prediction Center Radiation Advisories for the International Civil Aviation Organization (Bain et al.), Space Weather, 2023
  12. Ground level enhancement GLE #77 on 11 November 2025: a data summary (Mishev et al.), Advances in Space Research, 2026
  13. Assessment of impacts to aviation radiation by extreme space weather events and new atmospheric radiation scales (Lei, Dyer and Ryden), Journal of Space Weather and Space Climate, 11 de agosto de 2026
  14. Ground-Level Enhancement of 8 June 2024 (GLE 75) Caused by Solar Energetic Particles (Poluianov et al.), Solar Physics, 18 de agosto de 2025
  15. The high-energy protons of the ground level enhancement (GLE74) event on 11 May 2024 (Papaioannou et al.), arXiv, 14 de mayo de 2025
  16. The first ground-level enhancement of solar cycle 25 on 28 October 2021 (Papaioannou et al.), Astronomy & Astrophysics, 2022
  17. Space weather disrupts aviation (Xue), npj Space Exploration, 23 de septiembre de 2025
  18. PECASUS, Pan-European Consortium for Aviation Space Weather User Services
  19. Sun releases the largest solar radiation storm 'in over 20 years,' forecasters say, CNN, 19 de enero de 2026

Esto es información, no consejo médico. Si tienes dudas sobre tu propia salud o sobre un embarazo, consulta a tu médico o a tu médico examinador aéreo.

Mira la dosis de cualquier vuelo. Busca un vuelo por su número o por sus dos aeropuertos; LogAloft te muestra su dosis en un mapa, comparada con una radiografía de tórax.

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