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Radiación

Cómo calcula LogAloft tu dosis de radiación

12 min de lecturaPara pilotos y pasajeros

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En este artículo
  1. Qué es ese número
  2. El modelo: CARI-7A
  3. Los cuatro datos de entrada
  4. De dónde salen la ruta y los niveles
  5. Tormentas solares
  6. Cuánto puedes fiarte de las cifras
  7. Validación
  8. Qué significan las cifras
  9. Límites del modelo
  10. Lo que LogAloft no es

Cada vuelo de LogAloft tiene una dosis de radiación cósmica en microsieverts. Este artículo explica paso a paso de dónde sale ese número, para que puedas juzgarlo por ti mismo. Si prefieres empezar por lo básico, lee antes qué es la radiación cósmica y cuánta da un vuelo en 14 rutas habituales.

Qué es ese número

La dosis que registra LogAloft es la dosis efectiva de los rayos cósmicos galácticos recibida a lo largo de la trayectoria que voló el avión o, si no se conoce, de la que con más probabilidad volaría. La dosis efectiva pondera cada tipo de radiación y cada órgano según el daño que pueden causar, con la ponderación de la Publicación 103 de la ICRP, el estándar internacional vigente. Como todas las fuentes se convierten del mismo modo, las dosis efectivas de un vuelo, de una radiografía y de un TAC están en la misma unidad y se pueden sumar.

Es un cálculo. No se mide ni se lee nada a bordo. El modelo calcula cuántas partículas llegan al avión en cada punto del vuelo y qué dosis darían a un cuerpo humano de referencia.

En Ajustes puedes mostrar otras dos magnitudes del mismo cálculo. La dosis efectiva ICRP 60, la ponderación de 1990 que algunas aerolíneas siguen usando en sus informes, sale entre un 26 y un 33 % más alta en crucero, sobre todo porque da más peso a los neutrones. El H*(10), la magnitud para la que se calibran los dosímetros de a bordo, queda entre un 4 y un 17 % por encima de ICRP 103. El registro de tu libro de vuelo se guarda siempre en ICRP 103.

El modelo: CARI-7A

LogAloft usa CARI-7A, versión 4.2.0, del Civil Aerospace Medical Institute de la FAA. La FAA lo describe como un programa que calcula «the effective dose of galactic cosmic radiation» (la dosis efectiva de la radiación cósmica galáctica) recibida en un avión. Sigue a los rayos cósmicos que llegan de fuera del sistema solar, deja que el Sol y el campo magnético de la Tierra los filtren y reconstruye las cascadas de partículas que desencadenan en el aire.

Ejecutar CARI-7A para cada minuto de cada vuelo sería lento, así que se ejecutó de antemano sobre una malla de 3.168 puntos:

  • 24 niveles de rigidez de corte geomagnético, de 0 a unos 17,6 GV;
  • 11 niveles de modulación solar, de 228 a 1.872 MV;
  • 12 altitudes, de 10.000 a 45.000 ft.

La dosis de un vuelo es la tasa de dosis leída en esa malla una vez por minuto a lo largo de la trayectoria, multiplicada por el tiempo y sumada. Entre los puntos de la malla la tasa se interpola, y entre dos altitudes se interpola en escala logarítmica, porque la tasa crece de forma casi exponencial a medida que el aire de encima se hace más fino. Comparada con CARI-7A ejecutado directamente en 1.488 puntos, la malla coincide de media y no se aparta más de un 1,5 % en ninguno.

Por debajo de 10.000 ft, la tasa se reduce con una curva sacada de cálculos de CARI-7A en latitudes polares y ecuatoriales. Al nivel del mar queda en torno al 16 % de la tasa a 10.000 ft en latitudes altas y en torno al 20 % cerca del ecuador. El ascenso y el descenso cuentan, por tanto, pero suman poco.

No se aplica ningún blindaje del avión, igual que hacen las aerolíneas y las autoridades. La estructura y lo que lleva la cabina rebajan un poco la dosis, así que no tenerlos en cuenta peca por exceso.

Los cuatro datos de entrada

Dato De dónde lo saca LogAloft
Altitud, minuto a minuto La trayectoria volada, tus propios niveles o la estimación que se describe más abajo
Rigidez de corte geomagnético en cada posición Los mapas mundiales del propio CARI-7A de 1965 a 2010, interpolados a la fecha del vuelo
Modulación solar (potencial heliocéntrico) del mes La tabla mensual de la FAA o, para los meses recientes, una estimación en tiempo real a partir de monitores de neutrones
Cambios durante una tormenta Opcional: tormentas geomagnéticas (Kp 5 o más) y eventos de partículas solares

La rigidez de corte es el escudo que da el campo magnético de la Tierra en un lugar. Cerca del ecuador solo pasan las partículas de muchísima energía; cerca de los polos magnéticos pasan casi todas. El campo deriva despacio, así que LogAloft combina los dos años de mapa que quedan a cada lado de la fecha del vuelo y, a partir de 2010, mantiene el último mapa, como hace CARI-7A.

La modulación solar mide con cuánta fuerza aparta el viento solar a los rayos cósmicos. La FAA publica un potencial heliocéntrico mensual en megavoltios para usarlo con CARI, con «a lag of up to one month» (un retraso de hasta un mes). Para los meses que aún no ha publicado, LogAloft usa una estimación en tiempo real a partir del monitor de neutrones de Oulu, ajustada a la tabla de la FAA de 2010 a 2026. Su error ronda los 24 MV, alrededor de un 1 % en dosis. El efecto del Sol es grande. Con todo lo demás igual, un Nueva York–Londres sale en unos 41 µSv en octubre de 2009, en el último mínimo solar (220 MV), y en unos 24 µSv en enero de 2026, un mes de actividad alta (1.185 MV).

De dónde salen la ruta y los niveles

La dosis depende sobre todo de cuánto tiempo pasas en crucero, a qué altura y a qué distancia del ecuador. LogAloft usa la mejor trayectoria que tiene, y cada vuelo indica cuál ha usado.

La trayectoria volada. Con Pro, unos 30 minutos después del aterrizaje la app descarga las posiciones y altitudes que registraron las redes de seguimiento de vuelos, para los vuelos de los últimos 10 días, y la trayectoria sustituye a la estimación. También puedes añadir un archivo de GPS o de aviónica. En los cruces oceánicos suele haber tramos sin posiciones. Si escribiste tus niveles de crucero, a cualquier hueco de más de 20 minutos en crucero se le asigna tu nivel para ese momento. Si no, un hueco largo en crucero se trata como vuelo nivelado con un cambio de nivel, colocado donde la trayectoria muestra que el avión estaba subiendo o bajando, o a mitad de camino cuando no lo muestra.

La estimación. Para un vuelo que aún no ha salido, o que no tiene trayectoria, LogAloft planifica la ruta que planificaría un despachador con los vientos de ese día. Usa las aerovías, los tracks del Atlántico Norte o del Pacífico, la ruta presentada cuando el número de vuelo la tiene, la trayectoria que ha volado la misma aerolínea entre esos aeropuertos en las últimas semanas y el espacio aéreo cerrado a esa aerolínea ese día. El tiempo en el aire es el tiempo bloque menos 21 minutos de rodaje. El ascenso se fija en 35.000 ft en 25 minutos y el descenso en 35.000 ft en 30, así que a un nivel de crucero más bajo se llega antes.

Los ascensos escalonados. La estimación usa el nivel de crucero presentado cuando el número de vuelo lo tiene, con los ascensos escalonados típicos del tipo de avión. Si no hay nada en qué basarse, va en crucero a FL350 y sube 2.000 ft a las 2,4 horas del despegue, y después cada 3 horas, nunca por encima de FL400 y solo mientras queden más de 1,2 horas de vuelo.

Los niveles que escribes tú. Las tripulaciones pueden introducir sus niveles en el vuelo, por tiempo («FL350, FL370 at 3:00», en horas desde el despegue) o por posición («FL350, FL370 at 30W», como en un cruce oceánico). Esos niveles mandan sobre la estimación.

Los niveles pesan más de lo que casi todo el mundo cree. Para un Nueva York–Londres de 6,8 horas en el aire, con las condiciones solares de julio de 2026, LogAloft da:

Perfil Dosis
FL350 todo el vuelo 26,9 µSv
FL350, luego FL370 y FL390 (los ascensos escalonados por defecto) 29,9 µSv
FL390 todo el vuelo 34,5 µSv

En 20 vuelos de largo radio de septiembre de 2026, la ruta planificada dio una dosis que de media quedó a menos de un 3 % de la dosis por la trayectoria real, y a menos de un 9 % cuando también hubo que predecir las horas y los niveles. En 42 vuelos de todas las duraciones, la estimación hecha antes de la salida se desvió 3 µSv de media.

Tormentas solares

El registro del libro de vuelo es solo radiación cósmica galáctica. Las tormentas solares son una capa opcional, desactivada por defecto, que aparece en una línea propia en cada vuelo y solo entra en los totales si lo pides. Las tormentas solares y tu vuelo explica la meteorología espacial en sí; aquí contamos lo que hace LogAloft con ella.

Las tormentas geomagnéticas debilitan el escudo magnético durante uno o dos días. Cuando el índice Kp del GFZ de Potsdam llega a 5 o más, LogAloft rebaja la rigidez de corte como lo hace CARI-7A: la multiplica por un factor que va de 0,89 para 0,74 GV a 0,53 para 20 GV, de modo que los lugares cercanos al ecuador son los que más escudo pierden. En el modelo de LogAloft, a FL350 y con las condiciones solares de julio de 2026, eso sube la tasa de dosis entre un 55 y un 60 % en el ecuador (alrededor de 1 µSv/h más). En latitudes medias la subida varía, porque allí el escudo depende de la longitud además de la latitud: a 45° N, alrededor de un 1 % sobre Norteamérica, un 22 % sobre Europa y un 31 % sobre el este de Asia. Por encima de unos 60° N cambia poco, un 2 % o menos, porque apenas había escudo que perder. En un vuelo Nueva York–Londres completo, la tormenta solo suma un pequeño porcentaje.

Los eventos de partículas solares. Con el ajuste de tormentas activado, LogAloft lee cada hora el modelo NAIRAS de la NASA, que calcula la dosis a altitudes de aviación a partir de las partículas galácticas y solares. Una hora cuenta como hora de tormenta cuando la dosis polar a 20 km está un 25 % o más por encima del nivel tranquilo de los días anteriores. LogAloft se queda con el exceso sobre ese nivel tranquilo y lo suma a lo largo de cualquier vuelo que lo atravesara. El registro empieza con el aumento a nivel del suelo (GLE) del 11 de noviembre de 2025. Durante un GLE en curso, la consulta de vuelos muestra además una estimación a partir de monitores de neutrones polares con el método SiGLE, que Lantos y Fuller calibraron con dosímetros llevados a bordo del Concorde.

Cuánto puedes fiarte de las cifras

Toma la dosis galáctica de un vuelo suelto como buena en torno a un ±20 %. Los datos de entrada son pocos y se conocen bien (dónde estabas, a qué altura, en qué mes), y el campo de radiación cambia despacio.

El añadido de las tormentas es mucho menos seguro, y LogAloft lo marca con ±50 %. En eventos pasados, los modelos difirieron entre sí entre un 30 y un 50 %, y en un evento concreto el error puede acercarse al doble. Un monitor de neutrones en tierra cuenta lo que llega al nivel del mar, pero la dosis a FL350 depende del espectro de energía de la tormenta y de su dirección, y eso no se puede deducir de una tasa de recuento.

Validación

La comprobación publicada más cuidadosa de los modelos de dosis en aviación, de Meier y sus colegas en 2018, comparó CARI-7A, PANDOCA y NAIRAS con mediciones de referencia de H*(10) hechas a bordo en posiciones, altitudes y fechas conocidas. En esos seis puntos, LogAloft quedó de media a un 5 % de las mediciones y, como máximo, a un 10 %.

Frente a las tasas de dosis de referencia del informe 84 de la ICRU, un ajuste a unas 20.000 mediciones a bordo, LogAloft queda en promedio un 4 % por debajo en 162 puntos. Frente a 63 vuelos medidos por Iberia y el CIEMAT entre 2001 y 2004, muchos de ellos a Sudamérica, salió un 6 % por debajo, con todos los vuelos dentro del ±30 % que exige el regulador español. La página del método recoge cada comparación con sus tablas.

Qué significan las cifras

Una radiografía de tórax de dos proyecciones, frontal y lateral, da unos 0,1 mSv (100 µSv), la cifra del catálogo de Mettler y sus colegas en Radiology. Un vuelo Nueva York–Londres con las condiciones solares de mediados de 2026 da unos 30 µSv, más o menos un tercio de una. Por eso LogAloft expresa cada vuelo y cada año también en radiografías de tórax.

Para el riesgo, la protección radiológica usa la estimación de la ICRP. La Publicación 103 de la ICRP cifra el detrimento conjunto por cáncer y efectos hereditarios en «around 5% per Sv» (alrededor de un 5 % por sievert). Según esa estimación, una carrera de 30 años a 3 mSv al año, 90 mSv en total, suma una probabilidad de alrededor de 1 entre 220 de morir de cáncer a lo largo de la vida. La estimación supone que el riesgo crece en proporción a la dosis, sin umbral, y tiene tres límites que conviene conocer. La radiación cósmica en crucero es sobre todo neutrones y partículas de alta energía, a diferencia de los rayos X médicos. Se reparte por igual por todo el cuerpo. Y el riesgo a dosis bajas es incierto, por eso la cifra es una estimación para la protección radiológica y no un pronóstico para una persona concreta.

El estudio sobre cáncer publicado en agosto de 2026 muestra lo que la epidemiología de las tripulaciones puede decir y lo que no.

Límites del modelo

  • Tu asiento no se modela. La dosis es la de la posición del avión, sin blindaje. La dosis real en la cabina es algo menor.
  • La estimación vale lo que valgan sus niveles. Una estimación supone los ascensos escalonados por defecto salvo que tú o la ruta presentada digáis otra cosa. Escribe tus niveles o deja que la trayectoria volada la sustituya.
  • A partir de 2010, el campo magnético se mantiene en el mapa de 2010, como en CARI-7A. El campo deriva despacio, pero deriva.
  • Los meses recientes usan una estimación en tiempo real hasta que la FAA publica el mes, con un error de alrededor del 1 % en dosis.
  • Las dosis de tormenta son aproximadas, como se ha explicado, y por eso nunca entran en el registro salvo que las añadas.
  • La dosis efectiva describe un cuerpo de referencia, no el tuyo.

Lo que LogAloft no es

LogAloft no es un dosímetro, y no se mide nada en tu vuelo. Tampoco es un registro oficial de dosis. En la UE, cuando la dosis de las tripulaciones puede superar 1 mSv al año, la Directiva 2013/59/Euratom del Consejo, artículo 35, obliga al operador a evaluarla, a tenerla en cuenta al hacer la programación y a informar a cada tripulante de su dosis individual. Ese registro es el de tu aerolínea. En EE. UU. ninguna norma exige ninguno. LogAloft te da tu propio registro, calculado del mismo modo que lo hacen las herramientas de la FAA, para que lo guardes y lo compares.

Tampoco es consejo médico. Lo que una dosis significa para tu salud, y sobre todo durante un embarazo, es una pregunta para tu médico o tu médico examinador aeronáutico.

Fuentes

  1. CARI-7 and CARI-7A, FAA Civil Aerospace Medical Institute
  2. Recent and historic heliocentric potentials, FAA Civil Aerospace Medical Institute
  3. ICRP Publication 103: The 2007 Recommendations of the International Commission on Radiological Protection (free extract), Annals of the ICRP 37(2–4), 2007
  4. First steps toward the verification of models for the assessment of the radiation exposure at aviation altitudes during quiet space weather conditions (Meier, Copeland, Matthiä, Mertens and Schennetten), Space Weather 16(9), 2018
  5. Effective doses in radiology and diagnostic nuclear medicine: a catalog (Mettler, Huda, Yoshizumi and Mahesh), Radiology 248(1), 2008
  6. History of the solar particle event radiation doses on-board aeroplanes using a semi-empirical model and Concorde measurements (Lantos and Fuller), Radiation Protection Dosimetry 104(3), 2003
  7. Prototype development of an operational global aircraft radiation exposure nowcast (NAIRAS; Mertens et al.), NASA Technical Reports Server, 2010
  8. Council Directive 2013/59/Euratom, Article 35, legislation.gov.uk
  9. Método y validación, LogAloft

Esto es información, no consejo médico. Si tienes dudas sobre tu propia salud o sobre un embarazo, consulta a tu médico o a tu médico examinador aéreo.

Mira la dosis de cualquier vuelo. Busca un vuelo por su número o por sus dos aeropuertos; LogAloft te muestra su dosis en un mapa, comparada con una radiografía de tórax.

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